Los Modernos™

19.Nov.2009 | Publicado por Syd Barredo en Gente, Música

Comienza el Festival Internacional de Cine de Gijón y con él, su programa de conciertos de música independiente que acostumbra a traer a la ciudad algunos de los artistas más destacados del panorama nacional y alguna que otra figura a nivel internacional.

Hoy actuan los Lemonheads. Historia viva de la música indie internacional -aunque no sepas quienes son, te habrás cansado de escuchar su versión del Ms. Robinson de Simon & Garfunkel y de ver a un montón de melenudos con el mismo look de Evan Dando- y me voy a quedar sin verlos por la sencilla razón de que el concierto es gratuito y, o vas dos horas antes para ponerte a la cola para con suerte poder verlo desde una esquina, o lo más problable es que te quedes en la puta calle.

En princincipio no debería de haber ningún problema con esto. Qué coño, si el concierto es gratis, que vaya todo el que quiera y que lo disfrute, pero lo que realmente me saca de mis casillas es que entre toda esa gente que hace cola no ves a jubilados ni a turistas “que pasaban por allí”, sino sólo a Los Modernos -se les diferencia rápidamente por sus gafas de pasta, sus Converse (ahora es lo que se lleva) y sus camisetas de grupos molones dos o tres tallas más pequeñas, y suelen ser por normal general eternos universitarios o diseñadores gráficos-. Sí, Los Modernos, los entendidos en música que están siempre en los bares “guays” contándose los unos a los otros cuantos discos se bajaron con el Soulseek -qué no se compran un disco nunca- y leen el Mondosonoro y la GO (porque aunque sean una mierda, son gratis). ¿Y qué pasa? Pues que luego, cuando viene un concierto decente aquí y hay que pagar entrada, somos allí los cuatro gatos de siempre, y no ves a un moderno ni paseando por fuera de la sala. ¿Y qué pasa? Pues que el organizanizador se caga en el padre de todos Los Modernos que deberían de haber ido y por los que, al igual que yo, hoy tampoco va a poder ver a los Lemonheads, y no quiere volver a saber nada de giras ni de organizar conciertos que no sean de hip-hop -por lo menos estos sí se gastan los cuartos- o sesiones macarras rollo Mulero -los que van a eso no suelen ir precisamente por la música, pero también pagan religiosamiente su entrada-. ¿Y qué pasa? Pues que luego Los Modernos, con sus santos huevazos, se quejan de que no hay conciertos, y a ti te dan ganas de soltarles una buena hostia, pero te toca aguantarte -no se le puede pegar a alguien con gafas, por eso supongo que las llevan- y joderte sin conciertos gracias a ellos.

En fin, una pena lo de hoy… No me hubiera importado que tocara pasar por taquilla, pagar gustoso mi entrada y disfrutar de un concierto que sé que nunca voy a tener ya la oportunidad de ver, y sólo me queda el consuelo de que el concierto de Dean & Britta sí que es de pago y lo disfrutaré como un enano.

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2 Comentarios

  1. Eufrasio 20.Nov.2009 14:26

    Qué palabras más sabias las tuyas. Amén.

  2. Sandra Uve 22.Nov.2009 15:04

    Yo estuve ahí hace un par de años. La organización es impecable y la programación aún mejor.
    Pero sí, son todos unos modernos… por mucho que lo intenté no les llegaba ni a la punta de sus estudiados diseños denim de invierno.
    Compartir una copas con esa tribu tiene su gracia pero es verdad que se quejan de todo lo que no pasa por ciertos parámetros controlados por su psique. Se quejan de la vulgaridad cuando lo que están criticando es sencillez y les molesta hasta las cosas más banales (aquellas sin más explicación que la de su propia existencia funcional como por ejemplo el porno. Algo que les avergüenza de forma evidente a no ser que esté camuflado por algo con connotaciones pseudoartisticas como el post porno y toda esa mandanga que se sustenta en algo que no existe en realidad. Ahora muchas universidades están conferencias a artistas de poca monta que hablan de orgasmos. ¿Saben que es eso? Es una falacia lógica. Como los “documentales serios” de la tele que hablan del cine porno, la falacia es una respetable pantalla para el habitual gancho sensacionalista en el que sólo se verán tetas y culos. Es decir “Qué cosa!” para disfrazar “jijijiji”. Ese tipo de comunicación la han creado LOS MODERNOS.
    Y eso es lo único de ellos que para mí es francamente detestable.

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