18.Dic.2009 | Publicado por Syd Barredo en Gañanes, Política
Esta mañana (ayer por la mañana cuando se publique esto), en el programa “Hoy por hoy” de la Cadena Ser, tuvo lugar un debate entre Elena Valenciano (secretaria de Política Internacional y Cooperación del PSOE) y el señor -por llamarle de alguna manera- Esteban González Pons (vicesecretario general de comunicación del PP).
En el transcurso del debate, Valenciano sacó a relucir que si se le preguntara a cualquier ciudadano si conocía alguna propopuesta constructiva del Partido Popular en el último año, seguramente no sabrían decir ninguna. A lo que Pons contestó con sus santos huevazos -va de huevazos esto últimamente- que era algo normal, pues ellos eran la oposición y su labor era (literlamente) “la de oponerse”. Toma ya, y se puede quedar tan ancho. Qué sí, que ellos para lo que están en el congreso es para decir que no a lo que proponga el gobierno, y lo peor es que es así. No, no están ahí para ayudar a la evolución del país aportando otra opinión siempre que no consideren acertada la propuesta del gobierno, sino sólo a “oponerse” porqué son la oposición. Hala, así, que el gobierno dice “A”, pues yo no digo “B”; digo “NO”.
Y lo peor de todo, tal como comentaba Valenciano, no es que sólo se opongan, sino que o se oponen o se abstienen (que es peor aún; no tomar partido siendo la segunda mayor fuerza política del país es de risa). Bueno no, lo peor no es eso. Lo peor es que siempre ha sido así y la gente no parece haberse dado cuenta aún. De locos…
NOTA: Tal como se puede apreciar en la fotografía (entendemos que doctrinando a sus seguidores), creemos que antes de dedicarse al mundo de la política (muy rentable por tierras valencianas), pudo ejercer como cura, lider sectario o tal vez como Papa -es que no estamos muy al día en crónica rosa y los últimos Papas no nos los sabemos-, aunque suponemos que esto pueda pertenecer a un oscuro pasado, pues en la Wikipedia no figura nada al respecto.
La feliz oligarquía de partidos de este país mal llamado democrático. El 90% de la población vota siempre al mismo partido político PASE lo que PASE, al igual que no cambiarían a su equipo de fútbol del alma por el rival, generalmente consideran que hacer lo propio en política es algún tipo de “traición”.
Esta forma de pensar tan “Mediterránea” nos lleva a vivir durante 30 años sin una verdadera alternancia política, siendo PSOE y PP dos partidos que, sobre el papel y en la tele parecen enemigos irreconciliables pero, a la hora de la verdad, en los asuntos de gran calado y en Europa, mantienen políticas sorprendentemente similares y tienden a votar las mismas cosas. Es decir, se pelean y se dedican a negarse a lo que propone el otro para, una vez alcanzar el poder dedicarse a hacer prácticamente lo mismo.
Y mientras tanto, España a la cola de Europa en educación, paro, investigación, políticas de empleo, nuevas tecnologías, crecimiento económico, y la lista sigue y sigue… y aquí nadie cambia su voto ni se lo plantea… y al final mandan los de siempre y ellos tan contentos. Cuatro se forran y viven como dios mientras los demás nos jodemos.
Si tengo moral un día escribiré un artículo sobre la ley d’Hont y por qué nuestro sistema “democrático” no es realmente democrático, que eso más que sacarme de mis casillas directamente me da ganas de comprarme una motosierra y entrar con ella en el hemiciclo.