Sí, me refiero a anuncios como este:
o este:
Anuncios que nos quieren hacer creer que las Cajas de Ahorro destinan fondos a obras sociales por una decisión motivada por su vocación caritativa.
Pues no, aunque parezca mentira no nos encontramos ante un ataque de filantropía, si no ante un autobombo un tanto vergonzoso, un truco -bastante simple- para dar la vuelta a una obligación legal y hacerles parecer entidades respestables.
Mientras tanto, estas Cajas continúan con Consejos de Administración plagados de políticos y buscavidas -con estudios estrechamente relacionados con el cargo, como Magisterio- que se dedicaron a conceder préstamos a familias por más del 70 y del 80% de sus ingresos, que se dedicaron a internacionalizar sus actividades comprando deuda de hipotecas subprime, y que se dedicaron, en definitiva, a hacer de todo menos darse cuenta de la que se venía encima. Bueno, esto último, como todos.